El Proceso de Evaluación Mutua (PEM) del G-20


Ficha Técnica

En la Cumbre de Pittsburgh de 2009, los dirigentes del Grupo de los Veinte (G-20) países industrializados y de mercados emergentes se comprometieron a colaborar para dejar asegurados una recuperación duradera y un crecimiento sólido y sostenible a mediano plazo. A fin de alcanzar esa meta, instituyeron el Marco para un crecimiento sólido, sostenible y equilibrado, que gira en torno a un proceso multilateral mediante el cual los países del G-20 identifican objetivos para la economía mundial y las políticas necesarias para lograrlos. Asimismo, se comprometieron a llevar a cabo una «evaluación mutua» del avance realizado hacia esos objetivos comunes, a través de un Proceso de Evaluación Mutua (PEM). A pedido del G-20, el FMI se ocupa del análisis técnico necesario para evaluar cómo concuerdan las políticas de los miembros y si, colectivamente, pueden lograr los objetivos del G-20. Esta ficha técnica se centra en los principales procedimientos del PEM. Para obtener información sobre las conclusiones y recomendaciones del PEM y un análisis efectuado por el personal técnico del FMI, diríjase a http://www.g20.org/pub_index.aspx.

Fuente FMI– Durante la crisis financiera mundial, la acción colectiva del G-20 fue crítica para evitar un colapso financiero catastrófico y una repetición de la Gran Depresión. Gracias a la coordinación de medidas de política excepcionales en el mundo entero —entre ellas, estímulos macroeconómicos e intervenciones en el sector financiero— fue posible evitar lo peor.

Inspirándose en ese logro, los dirigentes del G-20, reunidos en la Cumbre de Pittsburgh de 2009, se comprometieron a colaborar para dejar asegurados una recuperación duradera y un futuro económico venturoso.

“Nos comprometemos a elaborar un proceso para fijar objetivos, proponer políticas encaminadas a lograr esos objetivos y, juntos, evaluar el progreso logrado… Colaboraremos para que las políticas fiscales, monetarias, comerciales y estructurales sean colectivamente congruentes con trayectorias de crecimiento más sostenibles y equilibradas… Este proceso dará fruto únicamente si está respaldado por un análisis franco, imparcial y equilibrado de nuestras políticas”, según la declaración (i) emitida el 25 de septiembre de 2009.

Para alcanzar esa meta, instituyeron el Marco para un crecimiento sólido, sostenible y equilibrado (i), que gira en torno a un proceso multilateral mediante el cual los países del G-20 identifican objetivos para la economía mundial y las políticas necesarias para lograrlos. Asimismo, se comprometieron a una “evaluación mutua” del avance realizado hacia esos objetivos comunes, a través de un Proceso de Evaluación Mutua (PEM).

Una guía para la recuperación mundial

El PEM constituye una nueva modalidad de colaboración en el ámbito de las políticas, concebida y asumida por los miembros del G-20. Los dirigentes del Grupo decidieron los aspectos de fondo y de forma de la iniciativa. El objetivo consiste en asegurar que la acción colectiva sea beneficiosa para todos. Como toda iniciativa nueva, el PEM tomará cuerpo plenamente con el correr del tiempo, en gran medida al ir extrayendo lecciones con la práctica.

El G-20 le solicitó al FMI que se encargara del análisis técnico (i) necesario para evaluar cómo concuerdan las políticas de los miembros y si, colectivamente, pueden lograr los objetivos del G-20. Concretamente, le pidió que 1) analizara cómo concuerdan los respectivos marcos de política nacionales y regionales del G-20, y 2) elaborara un análisis prospectivo capaz de determinar si las políticas emprendidas individualmente por los países del G-20 son colectivamente congruentes con trayectorias más sostenibles y equilibradas para la economía mundial (i).Al llevar a cabo esta tarea, el FMI deberá consultar a otras instituciones internacionales para brindar recomendaciones en áreas como el sector financiero, los mercados de productos y de trabajo, y el comercio internacional. 

Un Grupo de Trabajo del G-20 sobre el PEM —presidido por Canadá e India— proporcionó asistencia a los Suplentes del G-20 para guiar al FMI y a otras organizaciones en cada etapa del proceso de análisis técnico.

La primera etapa del PEM: De Pittsburgh a Toronto

En la Cumbre de Pittsburgh, los dirigentes del G-20 solicitaron que la primera etapa del PEM esté basada en tres pasos centrales.

  1. Agregación de los marcos macroeconómicos y de política de los miembros del G‑20. Todos los miembros del G-20 comparten información —entre sí y con el FMI—sobre sus planes de política y el desempeño previsto de sus economías en los próximos 3-5 años. A continuación, el FMI hace una agregación de la información a nivel de país proporcionada por los miembros del G-20 para examinar sus implicaciones mundiales. En este paso, el FMI utiliza información procedente de otras organizaciones mundiales, como la OCDE sobre reformas estructurales; la OIT sobre políticas del mercado laboral; la OMC sobre políticas comerciales; y la UNCTAD, según corresponda.  El Banco Mundial proporciona asesoramiento sobre el avance de la promoción del desarrollo y la reducción de la pobreza como parte del reequilibramiento del crecimiento mundial.
  2. Evaluación de la idoneidad de las políticas de los miembros para lograr el objetivo del G-20. El FMI aborda cuestiones de coherencia en la información presentada por cada país y evalúa si esas políticas son coherentes con el objetivo del Grupo de lograr un crecimiento sólido, estable y equilibrado. El resultado de ese análisis es un “escenario de base”, sobre el cual el FMI le informa al G-20. En esta etapa, el FMI toma las políticas tal como las presentan los países, sin hacer ninguna evaluación en cuanto a viabilidad, plazos o eficacia.
  3. Evaluación de otros escenarios. Una vez que el G-20 estudia el escenario de base, el FMI analiza otras posibilidades (i), en estrecha colaboración con el Grupo de Trabajo del G‑20. Un objetivo clave es mostrar ―en un “escenario al alza”― cómo se podrían mejorar los resultados económicos a través de la acción colectiva de los miembros del G-20. El FMI también evalúa ―en un “escenario a la baja”― qué sucedería si se materializaran los riesgos identificados en la hipótesis de base.

La segunda etapa del PEM: De Toronto a Seúl

La principal conclusión de la primera etapa del PEM fue que las medidas de política concertadas y bien concebidas de las economías del G-20 podrían incrementar el crecimiento, crear más puestos de trabajo y reducir la pobreza a nivel internacional. Por lo tanto, los dirigentes del G-20 se comprometieron en la Cumbre de Toronto a tomar medidas de política firmes (i) para que la economía mundial se acerque al “escenario al alza”.

Esto condujo a una segunda etapa del PEM, que transcurre a nivel nacional y regional. En la Cumbre de Seúl, cada miembro del G-20 identificó las medidas de política que tomaría para contribuir a lograr los objetivos de crecimiento identificados por los dirigentes.

La próxima cumbre de los dirigentes del G-20 tendrá lugar en Francia en 2011.

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