Por Karin Rives Redactora- Washington – Es posible que el mundo esté finalmente encaminado a alcanzar un tratado legalmente vinculante que incluya a los principales emisores de gases de efecto invernadero y compense a los países más vulnerables al cambio climático.
Muchas organizaciones del medio ambiente y gobiernos de todos los rincones del planeta parecen estar de acuerdo: Los acuerdos alcanzados en la cumbre climática encabezada por las Naciones Unidas en Cancún (México) ponen a los países en una ruta firme hacia menores emisiones.

Si bien modestos en su alcance, los nuevos acuerdos reafirman las medidas propuestas por vez primera en la cumbre de Copenhague de 2009. Entre ellas figura el establecimiento de un Fondo Verde para el Clima administrado por las Naciones Unidas que supervise el flujo masivo de ayuda climática a países en desarrollo.
“Cancún ha cumplido con su objetivo. El faro de esperanza se ha vuelto a encender y la confianza en el proceso multilateral de cambio climático para entregar resultados ha sido restaurado”, declaró la secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), Christiana Figueres, el 11 de diciembre durante la clausura de la cumbre de dos semanas.
“Los países han demostrado que pueden trabajar juntos bajo un mismo objetivo para alcanzar el consenso sobre una causa común. Asimismo, han demostrado que el consenso en un proceso transparente e incluyente puede crear oportunidades para todos”, dijo Figueres tras lo cual los delegados a la conferencia estallaron en aplausos.
La secretaria de Estado Hillary Rodham Clinton elogió también el progreso alcanzado durante las largas y con frecuencia difíciles negociaciones de COP16 y calificó el resultado de “importante paso adelante”.
“En los próximos días y meses, Estados Unidos colaborará con nuestros amigos y socios para mantener al mundo enfocado en este apremiante desafío y para continuar consolidando este progreso”, afirmó Clinton.
CANCÚN: OBJETIVOS DE EMISIONES SE DEBEN BASAR EN LA CIENCIA
Conocidos oficialmente como los Acuerdos de Cancún, el conjunto de decisiones adoptadas en el último día de la conferencia reconoce por primera ocasión en un documento de las Naciones Unidas que las temperaturas mundiales no deben aumentar más de 2 grados centígrados por encima de los niveles pre industriales. Las iniciativas mundiales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero deben ser adecuadas y cumplir con ese objetivo de 2 grados, indica.

Esto es importante porque el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente concluyó en un informe publicado en Cancún que los compromisos de emisiones voluntarios contraídos en virtud del Acuerdo de Copenhague del año pasado sólo eliminarán cerca de 60 por ciento de las reducciones necesarias para permanecer por debajo de los 2 grados.
Científicos han advertido que un aumento de temperatura de más de 2 grados tendrá consecuencias catastróficas. El aumento del nivel del mar, las tendencias climáticas perjudiciales y los cambios en las condiciones agrícolas causarán migraciones masivas, escasez de alimentos, un aumento de las epidemias y toda una serie de desafíos, según vaticinaron.
Asimismo, los Acuerdos de Cancún reconocen oficialmente los objetivos de reducción de emisiones presentados hasta el momento por decenas de países. Los gobiernos deberán ahora informar todos los años sobre sus inventarios de gases de efecto invernadero para garantizar que estén haciendo lo que indican.
Tanto China como Estados Unidos, los dos emisores de gases de efecto invernadero más grandes del mundo, presentaron sus objetivos.
Según informó el grupo ecologista Greenpeace, “Por primera vez en años, los gobiernos pusieron a un lado algunas de sus principales diferencias y se comprometieron a alcanzar un acuerdo climático”.
AMBIENTALISTAS APLAUDEN MEDIDAS DE PROTECCIÓN FORESTAL
También en Cancún se logró concretar iniciativas dirigidas a frenar la deforestación, que es una de las principales preocupaciones de los expertos climáticos, al establecerse formalmente el plan de las Naciones Unidas conocido como REDD+ [Programa de colaboración de Naciones Unidas para la Reducción de las Emisiones de Carbono causadas por la Deforestación y la Degradación de los Bosques]. Conforme a REDD+, los países industrializados canalizarán enormes cifras de dinero a países en desarrollo para ayudarles a proteger los bosques tropicales.
La tala y destrucción de árboles representa cerca de una quinta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, según los cálculos de la UNFCCC. Por tanto, las iniciativas dirigidas a frenar la deforestación tendrán un impacto directo en las temperaturas mundiales.
La medida forestal “no incluye todo lo que esperábamos, pero establece una base firme para impulsar hacia delante el proceso REDD+ y ofrece un plan para la labor futura”, dijo Gordon Shepherd, titular del Programa de Cambio Climático del Fondo Mundial para la Naturaleza.
La próxima reunión internacional sobre cambio climático se celebrará en Sudáfrica en noviembre de 2011.
Connie Hedegaard, comisionada europea para Cambio Climático, dijo que estaba complacida de que las negociaciones de Cancún “ayudaran a entregar el resultado que el mundo esperaba y necesitaba”, pero que las dos semanas de negociaciones demostraron también la lentitud con la que el mundo progresa en materia de cambio climático.
“Todos necesitamos ser conscientes de que todavía tenemos un largo y desafiante trayecto por delante para alcanzar el objetivo de un marco climático mundial que sea legalmente vinculante”, indicó Hedegaard.
Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos.


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