Todos hemos estado observando con ansiedad los acontecimientos históricos provocados por el valiente pueblo de Túnez, que se han venido desarrollando con una velocidad asombrosa en las últimas semanas. Es esencial que nosotros, la comunidad internacional, demos todo nuestro apoyo a su llamado por la libertad y el pleno respeto de los derechos humanos para todos en Túnez, según Navi Pillay.
Los derechos humanos se encuentran en el centro de estos acontecimientos extraordinarios que culminaron con la salida del ex presidente Ben Ali. Todos esperamos que éste sea el comienzo de un nuevo Túnez, donde las personas sean libres de vivir sus vidas sin temor de arrestos arbitrarios, detenciones, tortura u otras formas de abuso, dijo Pillay.
Un Túnez donde la prensa sea libre y donde la gente pueda expresar sus opiniones sin temor. Un Túnez donde el gobierno gobierne para el beneficio económico y social de las personas, en lugar de simplemente para conservar el poder y enriquecer a algunos de sus miembros y sus familias.
Un Túnez donde las personas puedan presentarse a las elecciones sin temor a represalias, donde la gente pueda elegir libremente a sus representantes, y donde todos los tunecinos puedan confiar en que sus votos serán respetados, señló Pillay.
Dado el sólido nivel educativo y recursos que tienen los tunecinos, tanto quienes se encuentran en su país, como muchos de los que han estado viviendo en el exilio, confío en que este nuevo, anhelado Túnez podrá convertirse en una realidad. Sin embargo, no es una certeza. La situación sigue evolucionando y sigue siendo extremadamente frágil, ilustrada muy claramente por las nuevas protestas de ayer y las renuncias ministeriales.
Las violaciones de los derechos humanos han sido caldo de cultivo de los problemas de Túnez. Por lo tanto, los derechos humanos deben estar a la vanguardia de las soluciones a estos problemas. El pueblo tunecino tiene hoy en día una gran oportunidad para labrarse un futuro mejor, basado en leyes que se ajusten plenamente a las normas internacionales, y que sean acatadas por las autoridades. En el futuro, los que abusen del poder en Túnez, desde el Presidente de la República hasta el juez de la corte y el oficial de seguridad en la calle, deberán rendir cuentas, manifestó Navi Pillay.
Todo esto es posible, pero no será fácil. Se trata de un asunto de enorme tristeza ver cómo tantas vidas tuvieron que perderse para lograr esta oportunidad. Mi oficina ha recibido información sobre más de 100 muertes en las últimas cinco semanas, como resultado de arma de fuego, suicidios de protesta y motines en las cárceles durante el fin de semana. Me gustaría expresar mi más sentido pésame a todos aquellos que perdieron a sus familiares y amigos durante los recientes actos de violencia y la represión brutal, así como a quienes han sufrido abusos durante los últimos años y décadas.
Como Alta Comisionada para los Derechos Humanos, me he estado preguntando qué pueden hacer mi Oficina y la comunidad internacional, en general, para ayudar al pueblo de Túnez a aprovechar las oportunidades que ahora se le presentan. Aunque todavía es muy pronto, es importante que las semillas del cambio se siembren con sabiduría y en este momento, antes de que intereses creados empiecen a aflorar, o que surjan nuevas amenazas. Debemos actuar con rapidez, de modo que cuando una elección libre y justa se lleve a cabo en un futuro cercano, el próximo gobierno pueda estar en condiciones de avanzar desde el primer día.
El lunes me reuní con un grupo de siete organizaciones no gubernamentales que trabajan en Túnez y escuché sus preocupaciones y propuestas. Me gustaría saludar la labor fundamental de las organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales en Túnez en los últimos años. Mis colegas también han estado escuchando las opiniones y pidiendo opinión a una serie de actores claves de los derechos humanos en Túnez. Su contribución será fundamental en los próximos meses, afirmó Pillay.
Esta mañana hablé por teléfono con el nuevo Viceministro de Relaciones Exteriores, el Sr. Radhouane Nouicer. Le expresé mi apoyo al pueblo de Túnez y analizamos mi intención de enviar un equipo de personal altamente experimentado a Túnez para llevar a cabo una evaluación de las prioridades en el ámbito de los derechos humanos. El Sr. Nouicer, en principio, se mostró muy complacido con este ofrecimiento, y estaremos trabajando en los detalles de la misión con el gobierno interino y otras partes interesadas durante los próximos días.
Este equipo deberá estar sobre el terreno la próxima semana. Se reunirá con las autoridades provisionales, las organizaciones de derechos humanos y otros actores clave. Se irá con una mente abierta, no con un programa pre-establecido, pero voy a esperar que ese equipo, además de recopilar información sobre la situación actual de los derechos humanos, así como de las situaciones pasadas, también vuelva con una serie de propuestas concretas de acción.
Acojo con satisfacción el hecho de que el gobierno interino ya ha anunciado una serie de medidas importantes, que incluyen la liberación de todos los presos políticos, la autorización a todos los partidos políticos a actuar libremente y el establecimiento de la libertad de prensa. También acojo con satisfacción el anuncio del gobierno de que se atacarán las causas subyacentes de los disturbios mediante la promulgación de políticas para mejorar las dificultades económicas. Entre otras tareas, el equipo de la Oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos (OACDH) examinará si se está cumpliendo con estos compromisos, y estamos dispuestos a hacer recomendaciones para ayudarles a llegar a buen término.
También acojo con satisfacción el hecho de que el gobierno interino haya anunciado la creación de tres comisiones: dos comisiones de investigación sobre violaciones de los derechos humanos y la corrupción, así como una comisión sobre la reforma política. Las tres están a cargo de personas conocidas por su compromiso en materia de derechos humanos. Este es un paso importante, y ahora el gobierno debe asegurarse de que estas comisiones disfruten de total independencia, tengan un presupuesto adecuado, tengan acceso a todas las fuentes pertinentes, y publiquen los resultados de sus investigaciones. También es importante que estos y posteriores procesos de reforma sean transparentes e inclusivos. No debe haber una fachada a la hora de la rendición de cuentas, remarcó Navi Pillay.
Hay una serie de otras cuestiones que deberán ser examinadas en las próximas semanas y meses, incluidos los mecanismos de rendición de cuentas por violaciones de los derechos humanos en las últimas décadas y en las últimas semanas. Hay varias maneras posibles de abordar esta cuestión de la justicia en tiempos de transición. Es importante que la comunidad internacional haga lo que pueda para apoyar el claro deseo del pueblo de Túnez para que se haga justicia.
Es igualmente importante que, mientras tanto, las personas no tomen la ley en sus propias manos. Es necesario fortalecer todo lo relacionado con la justicia y los procesos justos, y no afectarlos con más actos de violencia, dijo Pillay.
También será necesaria una revisión exhaustiva de las leyes de Túnez, así como sus sistemas de seguridad y las instituciones. También creo que una reforma del poder judicial debe ser prioritaria, a fin de que cumpla su importante papel de una forma verdaderamente independiente.
Mientras tanto, es esencial que las autoridades provisionales actúen con escrupuloso respeto a las normas internacionales que rigen cuando se impone un estado de emergencia. Es importante destacar que las autoridades no pueden suspender los derechos básicos, en particular el derecho a la vida, la prohibición de la tortura y otros malos tratos, o los principios fundamentales de derecho a un juicio justo y de que no haya detenciones arbitrarias.
Voy a continuar observando muy de cerca la situación en Túnez, y haré todo lo posible para garantizar que el pueblo de Túnez finalmente logre sus aspiraciones de respecto a los derechos humanos, y que su sacrificio no haya sido en vano finalizó diciendo Navi Pillay.
(Traducción libre al español del Centro de Información de las Naciones Unidas de Lima, Perú)
Comunicado No. 11/16


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