Política de EE.UU. hacia Hemisferio Occidental es “informada” y “optimista”


Barack Obama, President of the United States of America. UN Photo/Evan Schneider

Washington — La política del presidente Obama en relación con el Hemisferio Occidental “es informada, participativa, dinámica, colaboradora y optimista”, dijo Arturo Valenzuela, secretario de Estado adjunto para Asuntos del Hemisferio Occidental en el Departamento de Estado de Estados Unidos.

Valenzuela compareció ante la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes el 15 de febrero para prestar testimonio sobre la política de Estados Unidos en relación a América Latina.

Dijo que Estados Unidos “participa profundamente en las Américas” y que la administración Obama trabaja “incansablemente para salvaguardar los valores democráticos, fomentar las oportunidades económicas y la inclusión social, fortalecer la seguridad regional e impulsar los intereses de Estados Unidos”.

Agregó que la administración está “comprometida al liderazgo del Hemisferio Occidental”, que se basa en una serie de principios básicos.

“Consideramos que el mejor marco para participar con las Américas es uno que se base en la asociación mutua y la corresponsabilidad”, dijo Valenzuela. Estados Unidos tiene un “interés vital en la prosperidad del hemisferio”, y destacó que “contribuir a ese éxito es una buena política porque beneficia a todos los pueblos de las Américas”.

Las soluciones a los desafíos regionales, dijo, “tendrán mucho más impacto, durabilidad y sostenibilidad si nos asociamos con países que compartan nuestros valores y metas comunes”. Valenzuela dijo que los países de América Latina y el Caribe son “innegablemente asociados prometedores para confrontar los cruciales desafíos regionales y mundiales”.

Afirmó que Estados Unidos se siente “optimista por el curso que sigue el hemisferio”.

“En gran parte de la región estamos viendo la convergencia de dos tendencias poderosas y positivas: la consolidación del éxito en las democracias de mercado, que están haciendo grandes avances para cubrir las necesidades de sus pueblos, y la creciente integración mundial”, indicó Valenzuela.

Agregó que los desafíos regionales más grandes, incluyendo la desigualdad, la falta de transparencia y rendición de cuentas, insuficiente respeto por los derechos humanos, instituciones ineficaces y falta de oportunidades, están disminuyendo en la mayor parte de los países en las Américas.

Valenzuela felicitó a los países del hemisferio por reconocer lo que tienen en juego en los nuevos desafíos mundiales tales como la seguridad alimentaria, el cambio climático, el crimen transnacional y la competitividad económica.

Sin embargo dijo que “aunque muchos países de las Américas tienen democracias firmes y saludable, a todos nos queda aún trabajo por hacer”.

Afirmó que los países en el hemisferio necesitan una “mirada clara y proactiva” para atender los riesgos en la agenda regional, entre ellos “los intentos de ampliar el mandato populista a costa de los derechos fundamentales de las minorías, la eficacia de gobernar democráticamente, o el diálogo y consenso dentro del estado de derecho”.

Valenzuela expresó su preocupación por los acontecimientos políticos no democráticos en Venezuela y Cuba, y elogió los avances logrados en Honduras, donde según dijo, se ha fortalecido la gobernabilidad y se ha puesto al país “en la senda de la normalización democrática”.

“Aunque nuestra agenda hemisférica se mantiene manifiestamente inclusiva y busca puntos de convergencia incluso en los casos difíciles, seguimos firmes en nuestro compromiso con nuestros principios básicos y en el reconocimiento de valores claves tales como los derechos humanos y laborales, la libertad de los medios y la importancia de tener instituciones democráticas robustas”, aseveró.

Valenzuela afirmó que el éxito de América Latina y el Caribe continuará “dependiendo de la consolidación de instituciones democráticas vibrantes, que sean responsables ante sus ciudadanos y capaces de ampliar los límites de la libertad, crear una mayor prosperidad social, desencadenar el potencial económico de los mercados, profundizar el estado de derecho y fomentar el respeto por los derechos humanos”.

Por MacKenzie C. Babb (Redactora) Distribuido por la Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos.

Deja un comentario

Crea una web o blog en WordPress.com

Subir ↑