Brasil en guerra contra el contrabando y tráfico de drogas
1500 kilómetros de límite territorial, flamante ruta de ilícitos, patrullada por hombres del la Policia Civil y Militar de Brasil.
Por Luján Frank Maraschio – En Brasil el Departamento de Operaciones de Frontera (DOF), creado hace más de 20 años, situado en el Estado de Mato Groso do Sul (Región centro oeste de Brasil), tiene la misión de realizar el control policial ostensivo itinerante, preventivo, como así también de represión, en toda el área de frontera seca de ese Estado con los países colindantes, Paraguay y Bolivia.
El territorio de actuación es un factor crítico de 1.500 km, que se torna un verdadero desafío para los recursos humanos y tecnológicos de la Fuerza. El grupo está compuesto por hombres de la Policía Militar y Civil, que contiene como objetivos el patrullaje en zona rural, combate al narcotráfico, contrabando de productos, hurtos, robos de vehículos, cargas, abigeato y otros.
Foco de estupefacientes
Según informaciones del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública de Brasil, el territorio se ha convertido en gran productor mundial de cocaína y marihuana. La topografía del lugar es de abundante selva tropical, se observan la confluencia de grandes ríos, algunos provenientes de la región amazónica y una amplia diversidad de la fauna. Por ser fronterizo con Paraguay y Bolivia, Mato Groso do Sul, es hoy ruta del narcotráfico y contrabando, así lo asevera la entidad de Gobierno del país Sudamericano.
Cuentan las fuentes militares consultadas que, drogas y mercancías contrabandeadas son despachadas vía aérea y terrestre, con destino final Rio de Janeiro, São Paulo, Minas Gerais, el Distrito Federal y otros Estados de la unión brasileña. Los grupos organizados, usan ciudades del sur de Mato Groso para concentrar los productos, constituyéndose en verdaderos supermercados mayoristas de ilícitos.
Medios
El coronel Joel Martins do Santos, director del Departamento de Operaciones de Frontera (DOP), explicó que, con la aplicación de la ley de Tiro de Destrucción, vulgarmente llamada ley de muerte, que tiene vigor desde octubre del 2004, permite a las autoridades militares derribar aeronaves consideradas sospechosas y que ingresan al territorio brasileño. Con esto, continuó diciendo el militar, los traficantes mudaran las estrategias de transporte, posiblemente utilizaran con mayor frecuencia el medio terrestre y dejaran el recurso aéreo.
Martins señala que para no levantar sospechas, los traficantes utilizan vehículos de pequeño porte y hasta llegan a realizar varios viajes en bicicleta, táctica conocida como “trafico hormiga”. “Hicimos un relevamiento minucioso que determinó los puntos críticos de pasajes de esos productos, en caminos vecinales o en carreteras federales y, con base en esa información, realizamos las operaciones contra el crimen”.
El DOF cuenta con apoyo de aviones y helicópteros, que son utilizados para monitorear las pistas de aterrizaje, caminos vecinales, espacios despejadas en la selva y aeropuertos clandestinos. Por aire, es posible visualizar vehículos pesados en carreteras perdidas en la distancia. “En el año pasado, descubrimos 15 camiones pesados, cargados de paquetes de cigarrillos contrabandeados, escondidos entre la jungla”, dijo el coronel.
Estadísticas oficiales
En los últimos años, en el combate al narcotráfico, solamente en 2007 el DOF capturó 14 toneladas y 114 kilos de cocaína, 32 mil esferas de cannabis, 22 kilos de pasta base y casi 16 mil piedras de crack, Mas de 150 personas fueron presas, indicadas como narcotraficantes por el DOF y 30 vehículos secuestrados transportando drogas; 39 armas de fuego fueron decomisadas y 36 vehículos robados se recuperaron, cuando eran trasladados para países vecinos.
El informe dice que, en relación al contrabando, casi 12 mil discos compactos, más de nueve mil DVD, unos 190 mil bultos con atados de cigarrillos, 760 kilos de ajo, 23.640 neumáticos, 7 toneladas de granos, mas de58 metros cúbicosde madera y casi 600 toneladas de agro tóxicos fueron decomisadas este año. Los números de las incautaciones de drogas son relativamente mayores que los años anteriores.
El coronel Martins finaliza manifestando que, “es un trabajo arduo y intenso, pero gratificante. Es muy importante encontrarnos con la ayuda de la gente, que puede utilizar un teléfono gratuito, dentro de Brasil, para denunciar”.
La línea telefónica nacional es “disque-denuncia”: 0800 647 6300
Por Luján Frank Maraschio


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