Nueva York, EE.UU.- El Secretario General de la ONU condenó el video considerado ofensivo contra el Islam, que ha suscitado movilizaciones violentas en varios países de Oriente Medio y el norte de África, y llamó a la calma en esa región.
En un comunicado, distribuido el 14 de septiembre, Ban Ki-moon expresó consternación por los acontecimientos en Libia –donde el ataque al consulado de Estados Unidos en Benghazi dejó muerto al embajador, tres diplomáticos más y varios nacionales libios – y en otros países musulmanes del área.
El video fue difundido por internet el 11 de septiembre, desde entonces, además de la violencia en Libia, se han registrado protestas y ataques a sedes diplomáticas estadounidenses en Egipto, Yemen, Túnez, Iraq, Líbano, Sudán y otras naciones de fe islámica.
Según la nota divulgada por Naciones Unidas, Ban condenó y calificó de “aborrecible” el video y consideró que parece haber sido hecho con la intención deliberada de “sembrar intolerancia y derramamiento de sangre”.
Sin embargo, subrayó que nada justifica los asesinatos y ataques.
Tras conminar a la mesura, el titular de la ONU subrayó la necesidad de optar por el diálogo, el respeto y el entendimiento mutuos.
Cultura de Paz
Es preciso decir que, según la comunicación oficial del organismo, el titular de la ONU deploró el uso de la libertad de expresión para inflamar ánimos y generar violencia, como ha ocurrido en los últimos días en varios países de Medio Oriente y el norte de África tras la difusión de un video ofensivo contra el Islam.
En circunstancias de su participación en el Foro de Alto Nivel sobre la Cultura de Paz, celebrado en la Asamblea General, Ban se refirió a los ataques y disturbios observados en Libia y otros países de la región y afirmó que no existe justificación para esos actos brutales.
“Es vergonzoso explotar el derecho fundamental a la libertad de expresión para provocar deliberadamente la intolerancia y el derramamiento de sangre. También es incorrecto explotar la ira, eso sólo alimenta el ciclo de recriminación y violencia sin sentido”, enfatizó.
Ban citó, por otra parte el conflicto en Siria y afirmó que el mundo necesita urgentemente una cultura de paz en la que reinen la calma y la razón.
Consideró que la actual crisis económica exacerba la xenophobia y otras formas peligrosas de discriminación.
La gente está empobrecida y exhausta de la guerra; sin embargo, los gastos militares del mundo continúan al alza a expensas de la salud, la educación y el futuro de la gente, que entiende que no hay soluciones armadas a los conflictos, dijo.
“El mundo gasta diariamente en armas casi el doble de lo que gasta la ONU en un año de trabajo por la paz, los derechos humanos y el desarrollo”, lamentó.
Ante esta realidad, Ban se pronunció por construir a base de educación la cultura de paz.
Mediante la paz enseñemos a los niños a no odiar y formemos líderes que actúen con sabiduría y compasión, conminó Ban.


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