El Secretario General de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Angel Gurría, mostró su preocupación por que el BCE se vea forzado a demorar la compra de los bonos gubernamentales. Alemania debería sensibilizar su postura con la unión bancaria. Sin embargo, Gurría rechaza los eurobonos.
París, Francia. El Secretario General de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, Angel Gurría, ha demandado una mayor libertad para que el Banco Central Europeo compre bonos gubernamentales, según una nota publicada por el organismo en las últimas horas. La imposición de condiciones en las que el programa de ayuda del Mecanismo de Estabilidad Europea (ESM, por sus siglas en inglés) debe ser aprobado primero, priva de flexibilidad al BCE, dijo el Secretario General de la OCDE, Angel Gurría, en entrevista con este periódico*. “El BCE debería poder actuar de inmediato basado en criterios objetivos” dijo Gurría.
Si el BCE llegase a la conclusión que las condiciones son favorables para una intervención, debería poder actuar independientemente. Sin embargo, si uno tiene que esperar la declaratoria del programa de ayuda del ESM incluyendo los correspondientes controles de los expertos externos “esto podría llevar a una situación donde el BCE no puede actuar lo suficientemente rápido para reducir las diferencias en las tasas de interés”, afirmó Gurría.
La habilidad del BCE de ser flexible en sus intervenciones, puede funcionar como una “póliza de seguro” para los participantes. También “una intervención moderada en el margen” podría apoyar los esfuerzos de reforma que se están llevando en los países afectados por la crisis. El Secretario General ha realizado este llamado, el cual es poco probable que sea bien recibido por el Banco Central Alemán (SIC). El Budesbank ha criticado la compra de bonos gubernamentales, aun cuando esta se realiza conjuntamente con un programa de ayuda del ESM. Sin embargo, no le ha sido posible encontrar aliados para su postura en el Consejo del BCE.
Gurría también considera problemático el que «una solicitud para un programa de ayuda pueda estigmatizar a un país y tal vez incluso limitar por completo la emisión de bonos del gobierno en los mercados financieros.» Esta es la razón por la que países como España han dudado. Esto es lamentable, ya que según Gurría, los gobiernos de los países afectados por la crisis europea están llevando a cabo reformas que habrían sido impensables pocos años atrás. Las exigencias de Alemania y otros países, por lo tanto han sido escuchadas. El BCE debería apoyar las reformas de forma aún más activa, mientras los mercados no lo estén haciendo ellos mismos. «El euro está haciendo muy bien, vivirá para siempre y los nuevos Estados miembros entrarán en la unión monetaria».
Los gobiernos de Italia y España están llevando a cabo «proyectos de reforma valientes e importantes todos los días», aunque algunos todavía están en sus primeras etapas. «Sin embargo, si se espera hasta el último momento para comprobar que cada una de las reformas han sido completamente implementadas, entonces será demasiado tarde», dijo Gurría. En las últimas semanas, sin embargo, la cabeza de la OCDE ha pedido al presidente italiano, Mario Monti que mantenga una rigurosa aplicación de sus reformas, ya que algunos economistas de la OCDE son escépticos sobre el proceso de reforma (SIC). Pero Gurría dice que debe haber una «recompensa por un comportamiento virtuoso» y entiende por qué Monti está furioso de que las tasas de interés de los bonos del gobierno italiano no hayan caído notablemente.
Gurría justifica su optimismo para con el euro, con el establecimiento de instituciones completamente nuevas. De hecho, una especie de unión política ya se ha creado de facto. Ve la Unión Bancaria Europea como un componente importante que, sin embargo, necesita de concesiones por parte del gobierno alemán para permitir una transferencia rápida y sustancial de poderes al BCE – especialmente ya que Alemania fue el primer país en exigir la supervisión del sistema bancario europeo. «Se necesita una poderosa institución que cuente con el apoyo pleno de los países miembros», dijo Gurría. Las autoridades nacionales de control deben seguir desempeñando un papel importante. «La discusión entre Merkel y Hollande se trata sólo de lo rápido en que esto debe suceder».
Gurría responde a aquellos que critican las deficiencias democráticas en las nuevas instituciones europeas al señalar que los directivos de estas instituciones son por lo menos nombrados por gobiernos democráticamente electos. Los procedimientos de voto de los gobernadores de los bancos nacionales en el Consejo de Banco Central Europeo son otro elemento democrático. «La democracia está sucediendo en el BCE», dice el Secretario General de la OCDE.
La discusión sobre los eurobonos, no preocupa demasiado a Gurria. En su opinión, nadie debería exigir que los estados miembros asuman responsabilidad ilimitada. Los diversos fondos de ayuda europeos siempre deben prever la responsabilidad limitada, en proporción al tamaño de la economía de un país. En el peor escenario, los eurobonos podrían forzar a un solo país a financiar todos los demás. «La discusión sobre los eurobonos nunca debería haber ocurrido», dijo Gurría.
Fuente: Frankfurter Allgemeine Zeitung


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