Hamás convierte ambulancias en armas; cómo Hamás convierte la vida civil en un campo de batalla
El 21 de enero de 2026, las FDI obtuvieron imágenes que capturaron una escena difícil de ignorar
Oipol & Oijust Unidad OSINT Global Operación, cooperación, traducción y edición, febrero 24 de 2026 | Fuerzas de Defensa de Israel, transmitido por el Teniente coronel Nadav Shoshani, documento, video y fotos, febrero 04 de 2026.- Se documentó que agentes de Hamás transfirieron armas a una ambulancia cerca de un hospital.
Luego se vió a terroristas armados ingresando al vehículo para su transporte.
Las imágenes no fueron resultado de una redada selectiva ni de una operación especial de inteligencia. Surgieron durante la actividad rutinaria de drones de las FDI en zonas adyacentes a la Línea Amarilla.
«En otras palabras, este no fue un descubrimiento aislado ni extraordinario. Formaba parte de un patrón que venimos observando desde hace años», indicó el Teniente coronel Nadav Shoshani.
Hace apenas unos meses, el 12 de agosto de 2025, se hicieron conocer imágenes que mostraban a cinco terroristas armados conduciendo un vehículo con un emblema falso de «World Central Kitchen», a pesar de no tener ninguna afiliación con la organización. «Cínicamente, vestían chalecos amarillos y se aprovecharon de la confianza depositada en las organizaciones de ayuda para ocultar su identidad», dijo Shoshani.
Este uso de ambulancias, hospitales y escuelas con fines militares no es casual ni oportunista. Es una práctica recurrente de Hamás. Es una decisión estratégica de Hamás.
El sistema militar de Hamás se basa en un principio central: Integrar la capacidad militar en la vida civil de manera tan profunda que ambas se vuelvan indistinguibles.
✓Ambulancias.
✓Hospitales.
✓Escuelas.
✓Edificios residenciales.
✓Mezquitas.
Estos no son lugares casuales, para Hamás, son entornos operativos.
El incidente en particular dado a conocer el 04 de febrero de 2026 por las FDI tuvo lugar en una zona habitada por civiles gazatíes. En barrios densamente poblados, llenos de familias, niños, ancianos y pacientes que buscan atención médica. Los civiles gazatíes no son meros espectadores del sistema militar de Hamás, son parte integral del mismo.
Según el derecho internacional, el uso de infraestructura civil, como hospitales, escuelas y ambulancias, para actividades militares constituye un crimen de guerra. Estas protecciones existen precisamente porque se supone que dichos espacios deben permanecer fuera del campo de batalla. Una vez militarizados, pierden su estatus de protección y se convierten en objetivos militares legítimos. La responsabilidad de esta transformación recae enteramente en el grupo armado que la inició.
Lamentablemente, esto no es una excepción a la estrategia de Hamás. Es la estrategia misma.
Esto crea enormes desafíos operativos para las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Israel se enfrenta a un enemigo que no combate desde bases militares, uniformes ni frentes despejados. Este combate desde jardines de infantes, bajo las salas de urgencias [de hospitales] y desde el interior de edificios de apartamentos [residenciales]. «Cada ataque supone el riesgo de causar daños a civiles, no porque Israel tenga como objetivo a civiles, sino porque Hamás introduce intencionalmente a sus fuerzas armadas en la vida civil» afirma Nadav Shoshani.
Cada pérdida de vida civil para Israel es una tragedia. Para Hamás, sin embargo, es una estrategia.
Hamás comprende las dimensiones mediáticas, jurídicas y psicológicas de los conflictos modernos. Sabe que las imágenes de destrucción generan indignación. Sabe que las bajas civiles generan presión internacional. Sabe que cuanto más se inmiscuya en zonas civiles, mayor será la probabilidad de que los civiles sufran daños y mayor influencia ganará en el escenario global. El sufrimiento de los gazatíes se convierte en un activo estratégico para Hamás.
De lo contrario
La comunicación del Teniente coronel Nadav Shoshani asegura que, las FDI siguen comprometidas con el respeto del alto el fuego y el Plan de Paz de 20 Puntos, aprobado por unanimidad por el Consejo de Seguridad de la ONU, que insta a Hamás a desarmarse.
La premisa de ese plan es simple y se basa en normas internacionales fundamentales. El desarme es un requisito previo para cualquier futuro viable. Mientras Hamás se mantenga en el poder con sus armas, la población de Gaza sufrirá y los israelíes no podrán vivir seguros.
El desarme lo cambiaría todo. Permitiría que la infraestructura civil funcionara como tal. Los hospitales podrían volver a ser hospitales. Las escuelas podrían educar en lugar de ocultar túneles. Las ambulancias podrían salvar vidas en lugar de transportar armas.
«El incidente del 21 de enero de 2026 no se trata sólo de una ambulancia. Se trata del uso sistemático por parte de Hamás de símbolos humanitarios como herramientas de terror. Se trata de un movimiento armado que utiliza la vida civil como camuflaje», indicó
el Teniente coronel Nadav Shoshani.
Israel no creó este campo de batalla. Pero tiene la responsabilidad de defender a sus ciudadanos de las organizaciones que abiertamente buscan hacerles daño.
La comunicación del 04 de febrero de 2026 señaló finalmente: las FDI seguirán operando basándose en información de inteligencia verificada, de conformidad con el derecho internacional y con un esfuerzo constante por reducir el daño a los civiles siempre que sea posible.


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