Sicarios adolescentes del Cártel de Sinaloa condenados a 25 años de prisión
Oipol & Oijust Unidad OSINT Global Operación, cooperación, traducción y edición, abril 06 de 2026 | informe transmitido por de la Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, sigla en inglés), Fiscalía de los Estados Unidos, Distrito Sur de California, marzo 13 de 2026.-San Diego, CA – Dos adolescentes miembros de una pandilla fueron sentenciados el 13 de marzo de 2026 en un tribunal federal a 25 años de prisión por intentar asesinar a un objetivo del Cártel de Sinaloa y por la muerte colateral de un compañero de pandilla que recibió un disparo mortal durante uno de los intentos fallidos de asesinato.
“El proyecto de ley 1391 del Senado de California hizo que los enjuiciamientos estatales de jóvenes de 14 y 15 años fueran prácticamente imposibles, independientemente de la gravedad del delito. Entonces, el Cártel de Sinaloa y los Westside Wilmas, afiliados a la Mafia Mexicana, reclutaron en consecuencia”, dijo el Fiscal Federal Adam Gordon. “No. No al reclutamiento de menores por parte del Cártel de Sinaloa. No a que la Mafia Mexicana dirija asesinatos en San Diego. No a la falta de consecuencias para los menores que obedecen sus órdenes”.
“La sentencia impuesta a estos adolescentes envía un mensaje claro: quienes cometan actos de violencia, sin importar su edad, serán plenamente responsables ante la ley”, declaró TJ Holland, agente especial interino a cargo de la oficina del FBI en San Diego. “El FBI mantiene su firme compromiso de identificar, desmantelar y eliminar las pandillas violentas, los cárteles y las organizaciones criminales responsables de esta violencia. La oficina del FBI en San Diego y nuestros socios de las fuerzas del orden continuarán investigando a cualquiera que amenace la seguridad de nuestras comunidades, incluyendo a quienes erróneamente creen que pueden explotar a menores para cometer delitos violentos sin consecuencias”.
Al dictar sentencia, el juez de distrito estadounidense Todd W. Robinson advirtió asimismo que el Cártel de Sinaloa, la Mafia Mexicana, los Wilmas del Westside y pandillas similares "deben saber que no se les perdonará cuando un menor cometa un delito de este tipo".
Andrew Nunez y Johncarlo Quintero, ambos de 15 años en el momento de los crímenes cometidos el 26 y 27 de marzo de 2024, se declararon culpables en diciembre de 2025 de los cargos de asesinato e intento de asesinato, admitiendo que actuaban como sicarios a sueldo del Cártel de Sinaloa cuando realizaron dos intentos en cinco horas para matar al objetivo del cártAndrew Nunez y Johncarlo Quintero, ambos de 15 años en el momento de los crímenes cometidos el 26 y 27 de marzo de 2024, se declararon culpables en diciembre de 2025 de los cargos de asesinato e intento de asesinato, admitiendo que actuaban como sicarios a sueldo del Cártel de Sinaloa cuando realizaron dos intentos en cinco horas para matar al objetivo del cártel.
Núñez y Quintero eran miembros de la pandilla Westside Wilmas, afiliada a la Mafia Mexicana, del área metropolitana de Los Ángeles. Condujeron desde Wilmington, California, hasta un restaurante Chili’s en Chula Vista, donde su objetivo estaba cenando con su familia.
Según el informe judicial retransmitido por ATF, la víctima y su familia salían del restaurante Chili’s cuando Quintero y Núñez se detuvieron detrás de ellos en el estacionamiento. Quintero salió del auto y disparó una sola vez, impactando en una de las pierna de la víctima. Tras ese disparo, el arma de Quintero se atascó y no pudo desbloquearla a tiempo para disparar de nuevo. Quintero volvió al auto que conducía Núñez, quien intentó, sin éxito, atropellar y matar a la víctima. Los jóvenes pistoleros huyeron del lugar.
Esa misma noche, en la madrugada del 27 de marzo de 2024, los sicarios adolescentes se presentaron en la casa de la víctima para completar el trabajo. En esta ocasión, se les unió un cómplice mayor, Ricardo Sánchez, de 28 años. Núñez y Quintero esperaban recibir aproximadamente 50.000 dólares cada uno. El trío se acercó a la casa del objetivo, portando al menos un arma de fuego cada uno.
Dos familiares y un amigo de la víctima prevista se encontraban en la casa. Sánchez golpeó la puerta principal y, cuando el amigo abrió, Quintero y Núñez le dispararon y abrieron fuego indiscriminadamente contra la vivienda. Según los acuerdos de culpabilidad, Núñez y Quintero actuaron con la intención de acabar con la vida del amigo y de cualquier persona que se encontrara dentro del área de peligro que crearon al atacar a la víctima prevista.
Quintero y Núñez dispararon a su amigo en la mano, el brazo y la cara, pero sobrevivió. En respuesta a las acciones de Quintero y Núñez, el amigo disparó contra ellos para protegerse a sí mismo y a los demás presentes en la casa, hiriendo mortalmente a Sánchez. Este homicidio, un acto provocador, fue declarado culpable por Núñez y Quintero. Posteriormente, los sicarios huyeron del lugar.
Los acusados admitieron que fueron elegidos para asesinar al objetivo del cártel porque eran menores de edad y, específicamente, sólo tenían 15 años en ese momento. Según las admisiones en sus acuerdos de culpabilidad, los acusados sabían —si eran detenidos por esta conducta— que no podían ser transferidos a la edad adulta según las leyes del Estado de California porque eran menores de 16 años al momento del delito. Por ejemplo, entre otras conversaciones que Núñez tuvo con su coacusado, después de ser arrestado, se refirió en ese momento sobre no poder ser «captados por un… 707» debido a su edad en ese momento, a lo que se referían era a no estar sujetos a la transferencia para la edad adulta, según la Sección 707 del Código de Bienestar e Instituciones de California.
En febrero de 2026, un gran jurado federal acusó formalmente a los presuntos asociados del Cártel de Sinaloa, Poly Antunez, Antonio Quinones y Jovanny Enriquez, de conspirar con los adolescentes para asesinar al objetivo del cártel. Se consideró que los jóvenes de 15 años eran demasiado jóvenes para enfrentar graves consecuencias legales. Dicha acusación imputó a los acusados por los delitos de conspiración para cometer asesinato en el marco de una organización criminal, intento de asesinato en el marco de una organización criminal, agresión con arma peligrosa en el marco de una organización criminal, conspiración para cometer asesinato por encargo y uso de instalaciones interestatales para la comisión de un asesinato por encargo. El caso relacionado, número 26cr402-TWR, se encuentra pendiente.
Estos casos están siendo procesados por los fiscales federales adjuntos Ashley Goff, Peter Horn y Joshua Mellor.
Acusados
Número de caso 25cr4822-TWR
✓Andrés Núñez, alias “Shooter”, alias “Felon”, Edad 16 de Wilmington, CA.
✓Johncarlo Quintero Edad 17, de Wilmington, CA, alias “El volquete”.
Resumen de cargos
Intento de asesinato en el marco de una actividad delictiva organizada (Título 18, USC, Secciones 1959(a)(5) y 2)
Pena máxima: Diez años de prisión, multa de 250.000 dólares.
Asesinato en apoyo de una organización criminal (Título 18, USC, Secciones 1959(a)(1) y 2).
Pena máxima: Cadena perpetua; multa de 250.000 dólares.
Agencias de investigación
✓Oficina Federal de Investigación
✓Departamento de Policía de Chula Vista.
✓Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos.
✓Servicio de Alguaciles de los Estados Unidos
✓Patrulla de Carreteras de California.
*Los cargos y alegaciones contenidos en una acusación formal o denuncia son meras acusaciones y los acusados se consideran inocentes a menos que se demuestre su culpabilidad".
Este caso forma parte de la iniciativa del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional (HSTF, por sus siglas en inglés), establecida por la Orden Ejecutiva 14159, que protege al pueblo estadounidense contra la invasión. El HSTF es una alianza intergubernamental dedicada a eliminar cárteles criminales, pandillas extranjeras, organizaciones criminales transnacionales, redes de tráfico, contrabando de personas, que operan en Estados Unidos y en el extranjero.
Mediante una colaboración interinstitucional histórica, el HSTF moviliza todo el poder de las fuerzas del orden estadounidenses para identificar, investigar y enjuiciar la totalidad de los delitos cometidos por estas organizaciones, que durante mucho tiempo han alimentado la violencia y la inestabilidad dentro de las fronteras. En el desempeño de esta labor, el HSTF pone especial énfasis en investigar y enjuiciar a quienes participan en el tráfico de menores u otros delitos que involucran a niños. Además, el HSTF utiliza todas las herramientas disponibles para enjuiciar y expulsar de Estados Unidos a los delincuentes extranjeros más violentos. El HSTF de San Diego está integrado por agentes y oficiales del FBI, Investigaciones de Seguridad Nacional, DEA, ATF, Alguaciles de Estados Unidos, Departamento de Defensa, Servicio de Inspección Postal de Estados Unidos, Servicio de Investigación Criminal Naval, Investigación Criminal del IRS, Guardia Costera de Estados Unidos, Aduanas y Protección Fronteriza e Interpol y la fiscalía está a cargo de la Oficina del Fiscal de los Estados Unidos para el Distrito Sur de California.
Contacto:
Kelly Thornton, Directora de Relaciones con los Medios
Actualizado el 06 de abril de 2026.


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