Acción de INTERPOL contra tráfico de migrantes y trata de personas


  • Reseña 2020
  • La operación internacional desmantela redes delictivas involucradas en el tráfico de personas y otros delitos conexos

INTERPOL / Edición OIPOL- Lyon (Francia) – INTERPOL ha dirigido una operación contra las redes internacionales de tráfico de migrantes y trata de personas, que se ha saldado con la detención de más de 200 personas y la identificación en las Américas, África, Europa y Asia de unos 3 500 migrantes en situación irregular.

En la operación Turquesa II, que tuvo lugar del 27 de noviembre al 3 de diciembre, las autoridades nacionales de 32 países situados en distintos continentes siguieron las pistas encontradas en investigaciones llevadas a cabo en los territorios nacionales antes de la operación, para lo que recibieron la ayuda del programa de INTERPOL contra el tráfico ilícito de migrantes.

Durante la semana que duró la operación se realizaron más de 50 000 cotejos con las bases de datos de INTERPOL en los puestos fronterizos aéreos, terrestres y marítimos y en puntos críticos de actividad; todas las acciones operacionales se coordinaron desde la sede de la Policía Federal de Brasil, en Brasilia, que pudo contar en todo momento con el apoyo del Centro de Mando y Coordinación de INTERPOL.

En la operación intervino asimismo la Red Operativa Especializada de INTERPOL (ISON) contra el tráfico de migrantes, una red policial internacional formada por especialistas procedentes de las unidades de migración, aduanas y de investigación de los países de origen, tránsito y destino de los migrantes. Actividades operativas destacadas

Gracias al refuerzo de los controles fronterizos, las autoridades panameñas detuvieron a una persona objeto de una notificación roja buscada a escala internacional por su vinculación con un asesinato cometido en México.   

Durante la operación se publicaron varias notificaciones de INTERPOL: 18 notificaciones rojas sobre delincuentes buscados a escala internacional, 367 notificaciones azules sobre personas de interés, 188 notificaciones amarillas sobre personas desaparecidas, y 4 notificaciones moradas sobre nuevos modus operandi de delitos.

En México las autoridades detuvieron al presunto cabecilla de una banda organizada radicada en ese país dedicada a traficar con migrantes desde la costa cubana, transportándolos en lanchas rápidas. Al llegar a México, los migrantes eran trasladados a una casa, en la que eran encerrados y sometidos a amenazas y torturas.

En Brasil, Chile, la República Dominicana, El Salvador, España y Uruguay fueron identificadas y rescatadas casi 100 víctimas potenciales de la trata de personas. Más de 30 detenciones estaban principalmente relacionadas con la explotación sexual de mujeres migrantes que habían sido víctimas de la trata de personas.

La operación Turquesa II puso de manifiesto una nueva tendencia: como consecuencia de la pandemia y de la desesperación que provoca, las personas que eran poco vulnerables a la trata de personas tienen ahora más posibilidades de ser víctimas de esta actividad delictiva.

“Para acabar con la estela de sufrimiento que deja el tráfico de migrantes es fundamental favorecer una mayor comunicación policial entre todos los continentes”.

Jürgen Stock, Secretario General de INTERPOL

“La operación Turquesa II evidencia cómo los grupos de delincuencia organizada siguen aprovechándose de las personas vulnerables que buscan una vida mejor, sobre todo durante la pandemia de COVID-19, pidiéndoles grandes cantidades de dinero y mostrando apenas o ninguna preocupación por su bienestar”, añadió Stock.

En Brasil, las operaciones policiales llevadas a cabo contra bandas organizadas como Sonho Americano, Lei do Retorno y CaiCai III destaparon que cada migrante paga en torno a 22 000 dólares estadounidenses para viajar de Brasil a Estados Unidos. Asimismo, se está investigando a algunos políticos que ocupan u ocuparon cargos por su posible implicación en estos delitos.

El Director de Investigaciones y Lucha contra la Delincuencia Organizada de la Policía Federal de Brasil, Igor Romário de Paula, declaró que “las operaciones como Turquesa II ponen de relieve la importancia de la cooperación internacional entre países en la lucha contra la delincuencia organizada, sobre todo contra el tráfico de migrantes y la trata de personas”.

Afirmó además que “garantizar la protección inmediata de las personas vulnerables identificadas durante la operación es también un aspecto fundamental en este tipo de operaciones de gran envergadura”.
Enfoque colectivo

La necesidad de un enfoque colectivo e inclusivo en la lucha contra la delincuencia quedó evidenciada con la participación en la operación de otras organizaciones internacionales, como Europol, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC).

La UNODC presta asistencia a la red ISON en las investigaciones en curso a través de la REDTRAM/AIAMP, la Red Iberoamericana de Fiscales Especializados en Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes de la Asociación Iberoamericana de Ministerios Públicos.

“La cooperación interinstitucional es esencial para poner fin a las actividades de tráfico de migrantes y trata de personas, y para rescatar a las víctimas. Me siento orgullosa de la aportación de la UNODC a la operación Turquesa II, a la que hemos aportado nuestra experiencia y redes en el ámbito de la justicia penal, y nuestras capacidades de coordinación transfronteriza. Cooperaremos muy gustosos en las investigaciones posteriores a la operación, en el marco de nuestra alianza estratégica con INTERPOL para lograr un mundo más seguro y más justo”, afirmó la Directora Ejecutiva de la UNODC, Ghada Waly.

Los países participantes en esta operación también pudieron apoyarse en el proyecto interinstitucional AIRCOP, en el que intervienen la UNODC, INTERPOL y la OIM. La finalidad de este proyecto es reforzar las capacidades en los aeropuertos internacionales para detectar e interceptar drogas, otras mercancías ilícitas y pasajeros de alto riesgo.

La OIM participó en el curso impartido antes de la operación, coordinado por INTERPOL en el marco de su proyecto Proteger. En este proyecto se trabaja directamente con los países participantes para dar asistencia y protección a las víctimas de la trata y a los migrantes vulnerables.

También se contó con la participación de Europol, que ayudó a establecer conexiones entre las investigaciones en distintos países de la Unión Europea y la operación y que realizó cotejos de información en tiempo real en sus sistemas.

Países participantes

Antigua y Barbuda, Argentina, Aruba, Bangladesh, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Curazao, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Guatemala, Haití, Honduras, Marruecos, México, Nicaragua, Pakistán, Pan­amá, Paraguay, Perú, Portugal, República Dominicana, Senegal, Trinidad y Tobago, Uruguay, Venezuela y Vietnam.

La operación Turquesa II contó con fondos aportados por la Fundación INTERPOL por un Mundo más Seguro.

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