Estados Unidos acusa a individuos de represión transnacional


  • Cinco personas acusadas de diversas formas de acechar, hostigar y espiar a residentes de Estados Unidos en nombre de la policía secreta de la República Popular China

#Oipol operando en Estados Unidos | Nota, fotos y video del Departamento de Justicia (#DoJ), miércoles, 16 de marzo de 2022 | Traducción y edición Oipol, 17 de marzo de 2022 – Los acusados ​​participaron en esquemas de represión transnacional para silenciar a los críticos de la República Popular China (RPC) que residen en los Estados Unidos y en el ámbito internacional, incluso al intentar interrumpir la campaña de un veterano militar de los Estados Unidos y candidato al Congreso estadounidense, en Brooklyn, que expresó puntos de vista críticos con la República Popular China y conspiraron para destruir la obra de arte de un disidente del gobierno de la República Popular China.

Se revelaron dos denuncias y el 16 de marzo de 2022 se autorizó una denuncia enmendada en un tribunal federal, acusando a cinco individuos ​​de varios delitos relacionados con los esfuerzos de la policía secreta de la República Popular China (RPC) para acechar, hostigar y espiar a los ciudadanos chinos que residen en Queens, Nueva York, y en otras partes de los Estados Unidos.

Fan “Frank” Liu y Matthew Ziburis fueron arrestados el 15 de marzo en el Distrito Este de Nueva York, mientras que Shujun Wang fue arrestado en la mañana del 16 de marzo en el Distrito Este de Nueva York. Sus comparecencias iniciales se programaron para la tarde (16/03), en Brooklyn, ante el juez federal James R. Cho. Los otros dos acusados ​​siguen prófugos. 

Según documentos judiciales, todos los acusados ​​presuntamente perpetraron esquemas de represión transnacional para atacar a los residentes de Estados Unidos, cuyas opiniones y acciones políticas son desaprobadas por el gobierno de la República Popular China, como lo la defensa de la democracia en ese país asiatico. En uno de estos esquemas, los co-conspiradores intentaron interferir con las elecciones federales al supuestamente orquestar una campaña para socavar la candidatura al Congreso de Estados Unidos, de un veterano militar estadounidense que fue líder de las manifestaciones a favor de la democracia de 1989, en Beijing, República Popular China. En otro de estos esquemas, tres acusados ​​planearon destruir la obra de arte de un ciudadano de la República Popular China residente en Los Ángeles que era crítico de gobierno de su país,  colocando equipos de vigilancia en el lugar de trabajo y en el automóvil del artista, con el fin de espiarlo desde la República Popular China.

“La represión transnacional daña a las personas en los Estados Unidos y en todo el mundo y amenaza el propio estado de derecho”, dijo el Secretario de Justicia Auxiliar Matthew G. Olsen de la División de Seguridad Nacional del Departamento de Justicia. “Esta actividad es la antítesis de los valores estadounidenses fundamentales y no la toleraremos cuando viole la ley estadounidense. El Departamento de Justicia defenderá los derechos de los estadounidenses y de quienes vengan a vivir, trabajar y estudiar a los Estados Unidos. No permitiremos que ningún gobierno extranjero impida su libertad de expresión, les niegue la protección de nuestras leyes o amenace su seguridad o la seguridad de sus familias”.

“Las denuncias [de] hoy revelan los extremos escandalosos y peligrosos a los que la policía secreta del gobierno de la República Popular China y estos acusados ​​han llegado para atacar el estado de derecho y la libertad en la ciudad de Nueva York y en otras partes de los Estados Unidos”, declaró el fiscal federal Breon Peace, para el Distrito Este de Nueva York. “Como se alega, los tres casos involucran campañas para silenciar, hostigar, desacreditar y espiar a los residentes estadounidenses simplemente por ejercer su libertad de expresión. Estados Unidos no tolerará acciones flagrantemente ilegales que tengan como objetivo a los residentes estadounidenses, en suelo estadounidense, socaven nuestros preciados valores y derechos estadounidenses”, agregó Peace.   

“Como se alega, todos los acusados [incriminados] ​​hoy bajo la dirección de la policía secreta de la República Popular China, participaron en una serie de acciones diseñadas para silenciar la libertad de expresión de los disidentes chinos en los Estados Unidos”, dijo el subdirector a cargo Michael J. Driscoll, de la oficina local del FBI en Nueva York. “Los esquemas de represión transnacional plantean una amenaza cada vez mayor contra los residentes de Estados Unidos que eligen hablar en contra de la República Popular China y otros regímenes. El FBI se compromete a proteger la libertad de expresión de todos los residentes de Estados Unidos, y simplemente no toleraremos los intentos de gobiernos extranjeros de violar nuestras leyes y restringir nuestra libertad”.

“El Ministerio de Seguridad del Estado es más que una agencia de recolección de inteligencia. Ejecuta los esfuerzos del gobierno chino para limitar la libertad de expresión, atacar a los disidentes y preservar el poder del Partido Comunista”, señaló el subdirector Alan E. Kohler Jr. de la División de Contrainteligencia del FBI. “Cuando exporta esas acciones al extranjero, viola la soberanía fundamental de los Estados Unidos y se convierte en una amenaza a la seguridad nacional. Estas acusaciones deberían servir como una clara advertencia al MSS y a todas las agencias de inteligencia extranjeras de que sus esfuerzos de represión no serán tolerados dentro de nuestras fronteras”.

Estados Unidos contra Qiming Lin

Qiming Lin, de 59 años, de la República Popular China, está acusado de conspiración para cometer acoso interestatal, así como de conspiración e intento de uso de un medio de identificación en relación con la conspiración de acoso interestatal.

Como se alega, Lin trabaja en nombre del Ministerio de Seguridad del Estado (MSS) de la República Popular China. El MSS es una agencia de inteligencia civil y policía secreta responsable de la contrainteligencia y la seguridad política.

A partir de septiembre de 2021, Lin contrató a un investigador privado (el IP) en Nueva York para interrumpir la campaña de un residente de Brooklyn que actualmente se postula para el Congreso de los Estados Unidos (la Víctima), incluso atacando físicamente a la Víctima. El damnificado era un líder estudiantil de las manifestaciones a favor de la democracia en la Plaza de Tiananmen en 1989, quien luego escapó a los Estados Unidos, sirvió en el ejército estadounidense y se convirtió en ciudadano estadounidense naturalizado. En septiembre de 2021, la Víctima (que entonces vivía en Long Island) anunció su intención de postularse para un escaño en el Congreso estadounidense, en Long Island, en las elecciones generales de noviembre de 2022.

Al contratar al IP, Lin explicó que si la Víctima fue seleccionada durante las elecciones primarias de junio de 2022, entonces podría ser “elegido para ser legislador. En este momento no queremos que sea elegido”. enfatizó Lin que, “cualquier precio está bien. Mientras puedas hacerlo”. También prometió que “tendremos mucho más, más de este [trabajo] en el futuro… Incluyendo ahora [un] legislador del estado de Nueva York”. Lin le explicó al IP que estaba trabajando con otras personas no identificadas en la República Popular China para evitar que la Víctima fuera elegida para el Congreso de los Estados Unidos.

Como se alega, Lin primero le pidió al investigador privado (IP) que recabara información sobre la Víctima, incluida la dirección y el número de teléfono, que posteriormente el IP proporcionó. Lin también solicitó que el investigador privado recopilara información sobre la víctima o, si no se pudiera encontrar tal información, le «fabricara algo, como lo que le sucedió a [un famoso concertista de piano (el pianista]». Esa solicitud se refería a un incidente en Beijing en el que, según los informes, el pianista fue detenido después de haber sido supuestamente encontrado en compañía de una prostituta. Lin reiteró más tarde que, si el IP no podía descubrir un escándalo, entonces «¿pueden crear uno?» Lin también alentó al IP a “ir a buscar una chica para [crear una situación falsa] cómo se prostituyéndose [y] tomar algunas fotos, algo de esa naturaleza”.

En diciembre de 2021, Lin propuso que el IP también considerara atacar físicamente a la Víctima para evitar su candidatura. En un mensaje de voz al  investigador privado IP, Lin declaró:

Puedes empezar a pensar ahora, aparte de la violencia, ¿qué otros planes hay? ¿Eh? Pero al final, la violencia también estaría bien. ¿Eh? Golpéalo [risas], golpéalo hasta que no pueda presentarse a las elecciones. Je, ese es el último recurso. Piensa en ello. Accidente automovilístico, [él] quedará completamente destrozado [risas], ¿verdad? No sé, eh, de cualquier manera desde todos los ángulos diferentes o, el día de la elección, él mismo no puede llegar allí, ¿verdad? 

Si es declarado culpable, Lin enfrenta una pena máxima legal de 10 años de prisión. Lin seguía prófugo en el momento de la comunicación del Departamento de Estados.

Los fiscales federales adjuntos Alexander A. Solomon y David K. Kessler del Distrito Este de Nueva York están procesando el caso, con la asistencia del abogado litigante Scott A. Claffee de la Sección de Control de Exportaciones y Contrainteligencia de la División de Seguridad Nacional.

Estados Unidos contra Shujun Wang

Shujun Wang, de 73 años, de Queens, Nueva York, está acusado de actuar como agente del gobierno de la República Popular China (RPC), uso delictivo de medios de identificación y hacer declaraciones materialmente falsas en relación con su participación en un plan de represión transnacional orquestado por el MSS.

Como se alega, Wang es un ex académico visitante y autor que ayudó a iniciar una organización a favor de la democracia en Queens, que rememora a dos ex líderes del Partido Comunista Chino, promovieron reformas políticas, como también económicas dentro de la República Popular China y finalmente fueron expulsados ​​​​del poder. Sin embargo, desde al menos 2015, Wang ha operado en secreto bajo la dirección y el control de varios oficiales del MSS.

Bajo la dirección del MSS, Wang usó su posición, el estatus dentro de la comunidad, en la diáspora china en la ciudad de Nueva York, con la finalidad de recopilar información sobre destacados activistas, disidentes y líderes de derechos humanos, acción llevada a cabo para transmitir información al gobierno de la República Popular China. Mientras ostentaba oído, Wang informó sobre las declaraciones que los activistas le hicieron en confianza, incluidas sus opiniones sobre la democracia en la República Popular China, así como los discursos, escritos y manifestaciones planeados contra el Partido Comunista Chino. Las víctimas de las operaciones de Wang incluyeron individuos, como además grupos ubicados en la ciudad de Nueva York y en otros lugares que la República Popular China, considerados subversivos, como activistas a favor de la democracia de Hong Kong, defensores de la independencia de Taiwán, activistas uigures y tibetanos, tanto en los Estados Unidos como en el ámbito internacional.

Por ejemplo, en una serie de comunicaciones del 22 de noviembre de 2016, el encargado del MSS le indicó a Wang que se reuniera con un asistente, en particular en un evento a favor de la democracia en Queens y que “realizara la tarea” asignada por el “Jefe”. El controlador de MSS enfatizó que el asistente tenía contactos con “tibetanos, uigures y mongoles”. De manera similar, el 16 de noviembre de 2016, Wang informó a otro administrador de MSS que “acababa de terminar de conversar” con un destacado activista de derechos humanos, que había hecho las “preguntas necesarias” y recibido respuestas “francas”. El oficial del MSS respondió “genial” y con un emoji de pulgar hacia arriba, indicándole a Wang que registrara esa información en un “diario”. 

En abril de 2020, una de las víctimas sobre las que informó Wang, el activista por la democracia de Hong Kong, identificado en la denuncia como Disidente n.° 1 de Hong Kong, fue arrestado y encarcelada por cargos políticos en Hong Kong. Además, en abril de 2019, Wang voló desde la República Popular China a Queens con un documento escrito a mano que contenía los nombres y la información de contacto no pública de docenas de otros disidentes conocidos de la República Popular China, incluidos otros activistas por la democracia de Hong Kong que posteriormente fueron arrestados por la República Popular China, en 2019 y 2020.

La denuncia también alega que, durante una entrevista en Queens, el 2 de agosto de 2017, Wang mintió a la policía, negando falsamente que tuviera contactos con funcionarios de la República Popular China o el MSS cuando, de hecho, había estado informando en secreto sobre los residentes de Estados Unidos al MSS. Más tarde, Wang admitió gran parte de su conducta delictiva ante un miembro encubierto de las fuerzas del orden y durante una entrevista posterior con los agentes.

Wang fue arrestado en la mañana del 16 de marzo de 2022, en el Distrito Este de Nueva York, y se previó su comparecencia por primera vez en la tarde del mismo día ante el juez federal James R. Cho. Si es declarado culpable, Wang enfrenta una pena máxima legal de 20 años de prisión.

El Fiscal Federal Auxiliar Artie McConnell, para el Distrito Este de Nueva York, está procesando el caso, con la asistencia del Abogado Litigante Scott A. Claffee de la Sección de Contrainteligencia y Control de Exportaciones de la División de Seguridad Nacional.

Estados Unidos contra Fan “Frank” Liu, Matthew Ziburis y Qiang “Jason” Sun

Fan “Frank” Liu, de 62 años, de Long Island, Nueva York, y Matthew Ziburis, de 49, de Oyster Bay, Nueva York, están acusados ​​de conspirar para actuar como agentes del gobierno de la República Popular China. Liu, Ziburis y el coacusado Quiang “Jason” Sun, de 40 años, de la República Popular China, están acusados ​​de conspirar para cometer acoso interestatal y uso delictivo de un medio de identificación. Liu y Sun están acusados ​​de conspirar para sobornar a un funcionario federal en relación con su plan para obtener las declaraciones de impuestos de un activista a favor de la democracia que reside en los Estados Unidos.

Según la denuncia, Liu es presidente de una supuesta compañía de medios, con sede en la ciudad de Nueva York, mientras que Ziburis es un ex oficial correccional del estado de Florida y guardaespaldas. Sun es empleado en una empresa de tecnología internacional, con sede en la República Popular China.

Según la denuncia, Liu y Ziburis han estado operando bajo la dirección y el control de Sun, para desacreditar a los disidentes prodemocráticos de la República Popular China residentes en los Estados Unidos, en la ciudad de Nueva York, California e Indiana. La acción, supuestamente, era espiarlos y con finalidad de difundir información negativa sobre ellos. Por ejemplo, bajo la dirección de Sun, Liu pagó a un investigador privado (IP), en Queens, para que sobornara a un empleado del IRS con el objetivo de obtener las declaraciones de impuestos federales de uno de los disidentes. El investigador privado (IP) estaba cooperando con la policía y ningún empleado del Servicio de Impuestos Internos recibió un pago de soborno. Los acusados ​​planeaban revelar públicamente las posibles obligaciones tributarias del disidente para desacreditarlo. Los co-conspiradores también hicieron planes para destruir la obra de arte de un artista disidente, cuyo trabajo es crítico con el gobierno de la República Popular China. Como parte de sus esfuerzos, los acusados ​​supuestamente espiaron electrónicamente contra los activistas a favor de la democracia. Por ejemplo, haciéndose pasar por un comerciante de arte, interesado en comprar la obra de arte del artista disidente, Ziburis instaló en secreto cámaras de vigilancia y dispositivos GPS en el lugar de trabajo del damnificado y en su automóvil. Mientras estaba en la República Popular China, Sun vio la transmisión de video en vivo y los datos de ubicación de estos dispositivos. Los acusados ​​hicieron planes similares para instalar equipos de vigilancia en las residencias y en los vehículos de otros dos disidentes. Liu y Ziburis planeaban obtener acceso a una de esas residencias haciéndose pasar por miembros de un comité deportivo internacional.

Los acusados ​​también planearon entrevistar a los disidentes en sesiones simuladas, como los medios de comunicación, usando la fachada de las supuestas organizaciones de Liu. Sun proporcionó esquemas para estas entrevistas falsas y diseñó preguntas para obtener respuestas que pretendían humillar o desacreditar a los disidentes. Los acusados ​​tenían la intención de que los clips de audio o video de estas declaraciones pudieran usarse en materiales de propaganda de la República Popular China.

Liu y Ziburis fueron arrestados el 16 de marzo de 2022, en el Distrito Este de Nueva York, y se programó las comparecencias iniciales en la tarde del mismo día, en Brooklyn, ante el juez federal James R. Cho. Sun permanece en libertad.

Si son declarados culpables, Liu y Ziburis enfrentan una pena legal máxima de cinco años de prisión por conspirar para cometer acoso interestatal y hasta 15 años de prisión por el uso delictivo de un medio de identificación. Liu y Sun enfrentan hasta cinco años, cada uno por conspirar para sobornar a un funcionario federal. Un juez de un tribunal de distrito federal determinará cualquier sentencia, después de considerar las Pautas de Sentencia de Estados Unidos y otros factores legales.

Los fiscales federales adjuntos Alexander A. Solomon y Emily J. Dean, para el Distrito Este de Nueva York, están procesando el caso, con la asistencia del fiscal federal adjunto Brian D. Morris, de la Sección de Decomiso de Activos de la Oficina y el abogado litigante Scott A. Claffee, de la Sección National de Contrainteligencia y Control de Exportaciones de la División de Seguridad.

El FBI está investigando estos casos

Si se encuentra en los Estados Unidos, incluido un territorio estadounidense, su libertad de expresión está protegida, independientemente de su ciudadanía. Para denunciar amenazas o intimidación por parte de un gobierno extranjero, comuníquese con el FBI a la línea en tips.fbi.gov o llame al 1-800-CALL-FBI (1-800-225-5324). 

Para obtener más información sobre investigaciones de represión transnacional, visite  (*) Represión transnacional | fbi _

Una acusación es simplemente una acusación, y se presume que todos los acusados ​​son inocentes hasta que se pruebe su culpabilidad más allá de toda duda razonable en un tribunal de justicia.

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