Mega acción para  controlar el narcoterrorismo en Rio de Janeiro


El gobierno estatal de Rio de Janeiro llevó a cabo la mayor operación policial de la historia, incautando cerca de 100 rifles en un solo día en los complejos de favelas de Alemão y Penha, en la zona norte de la capital fluminense

El gobernador Cláudio Castro solicito, en el momento, diez plazas al Gobierno Federal para el traslado inmediato de líderes criminales a prisiones federales

Oipol & Oijust Unidad OSINT Global Operación, cooperación, traducción y edición, octubre 29 de 2025 | Gobierno del Estado de Rio de Janeiro, informe y fotos, octubre 29 de 2025.- Fuerzas de seguridad del Gobierno del Estado de Río de Janeiro, Brasil, detuvieron al menos a 81 delincuentes, entre ellos a uno de los líderes conocido como «Belão», e incautaron unos 93 rifles en la «Operación Contención», realizada el martes 28 de octubre de 2025, en los complejos penitenciarios de Alemão y Penha, en la Zona Norte de Río. Tras recibir un informe de inteligencia de la Policía Civil, en colaboración con la Secretaría de Administración Penitenciaria, el gobernador Cláudio Castro decidió solicitar al Gobierno Federal diez plazas para el traslado inmediato de los líderes criminales a prisiones federales.

“Estamos combatiendo el crimen con rigor, dentro del marco de la ley y cualquiera que siga orquestando actividades delictivas desde dentro de las cárceles será aislado y deberá rendir cuentas. Río de Janeiro no tolerará la complicidad ni la complacencia ante el crimen”, declaró el gobernador.

La operación conjunta, considerada la mayor en la historia de Río de Janeiro, movilizó a 2.500 agentes de Policía Civil, como también la Policía Militar, sumando la participación de la Fiscalía, con el objetivo de ejecutar órdenes de arresto y contener la expansión territorial del Comando Vermelho (Comando Rojo). Durante la operación, se produjo un intenso tiroteo y cuatro policías perdieron la vida.

El Comando Vermelho (Comando Rojo), abreviado como CV, es una de las mayores organización criminal de Brasil dedicada principalmente al narcotráfico, extorsión, robo, secuestro, tráfico ilegal de armas, trata de personas, reclutamientos de individuos para el narcoterrorismo, sicariato y lavado de dinero, fundada en 1979 por Rogério Lemgruber en la prisión de Ilha Grande. Apartir de su iniciacion, fue formando un grupo que incluía desde convictos comunes a políticos de izquierda, miembros de la Falange Vermelha (Falange Roja), para luchar contra la los gobiernos militares. Durante todos su larga historia fue la organización criminal más poderosa de Río de Janeiro, pero posteriormente empezaron a fundarse y disputarle el poder a lo que se sumó el hecho que muchos de sus dirigentes fueron muertos o arrestados por lo que ha sido muy debilitada.

El Comando Vermelho registra vínculos con oraciones terroristas, como Hezbollah, las Fuerzas Revolucionarias de Colombia, entre otras. Está facción se ha convertido en un grupo narcoterrorista con relaciones y operaciones internacionales.

La «Operación Contención» es el resultado de más de un año de investigación, llevada a cabo por la División de Represión de Narcóticos (DRE) en los complejos de Alemão y Penha, que abarcan 26 comunidades. Durante el día de acción se registraron varios enfrentamientos, principalmente en zonas boscosas y 60 delincuentes que opusieron resistencia a la captura policial resultaron muertos. Se incautó más de media tonelada de drogas.

«La reacción de los delincuentes demuestra que vamos por buen camino. El Estado no cejará en su empeño hasta que los principales cabecillas sean detenidos y se restablezca la paz en la población. Las fuerzas de seguridad permanecen en las calles, garantizando el regreso a casa y la normalidad en la vida de los ciudadanos. Nuestro compromiso es con la seguridad de la población y con el enfrentamiento a los líderes criminales», afirmó Castro.

En cumplimiento de las medidas establecidas por el Tribunal Supremo Federal (TSF), en el marco de la Directiva Administrativa Federal 635, los agentes utilizaron cámaras corporales portátiles. Además, ambulancias del Grupo de Rescate y Salvamento en apoyo a la operación, que también contó con dos aeronaves, drones y 32 vehículos blindados.

El secretario de Seguridad Pública, Víctor dos Santos, destacó la importancia del operativo en una amplia zona territorial: «estamos hablando de una superficie de aproximadamente 9 millones de metros cuadrados, equivalente a dos barrios de Copacabana, donde viven más de 200.000 personas. Esta acción fue fruto de una planificación inteligente y meticulosa para garantizar resultados eficaces».

El secretario de Policía Civil, Felipe Curi, destacó la importancia de la inteligencia en este tipo de operaciones: «el hecho de que tengamos tantos puntos de confrontación demuestra la precisión de la información de inteligencia que recabamos. A mayor inteligencia, mayor resistencia y probabilidad de enfrentamiento. Los ataques ordenados por la facción criminal evidencian un intento cobarde y desesperado por desviar la atención de la policía. Nuestros equipos actuaron estratégicamente para capturar o neutralizar a los narcoterroristas que atentan contra la libertad y la tranquilidad de la población, enfatizó el secretario Felipe Curi.

El secretario de la Policía Militar, Coronel Marcelo de Menezes, destacó la visible presencia del cuerpo y el gran número de fusiles incautados: «en esta operación empleamos la máxima fuerza y la elevada potencia de fuego de los delincuentes confirma la dificultad que tienen nuestras tropas para avanzar en estos terrenos de intensos enfrentamientos. Tan sólo en esta operación, se incautaron casi 100 fusiles. Estas armas de guerra se utilizan contra agentes de policía y también contra la población», declaró el secretario de la Policía Militar.

En el operativo participaron agentes del Comando de Operaciones Especiales (COE), unidades operativas de la Policía Militar de la capital fluminense y la Región Metropolitana, así como agentes del CORE, el Departamento de Lucha contra el Lavado de Dinero y la Subsecretaría de Inteligencia de la Policía Civil. La Secretaría de Administración Penitenciaria (SEAP) reforzó las inspecciones en los centros penitenciarios con la presencia de líderes del Comando Vermelho (Comando Rojo) e incautó teléfonos celulares y drogas. Asimismo, se mantenían, en el momento de remisión del presente informe, bajo vigilancia a 30 reclusos que incumplieron el sistema de tobillera electrónica en la zona del operativo. El Tribunal de Ejecución Penal (VEP) emitió órdenes de aprehensión contra todos ellos.

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